VOLVER AL SER ES VOLVER A CASA
En el fondo de cada ser humano habita una chispa, una luz íntima y original, anterior a cualquier máscara, nombre o historia. Esa luz no se puede fabricar, no se aprende ni se compra; simplemente es . Es lo que somos antes de haber sido condicionados, antes de haber sido heridos, educados o moldeados. Es el ser esencial, la expresión viva de lo divino en forma humana. La importancia del ser radica en que todo parte de ahí. No somos nuestros roles, nuestros logros, nuestras heridas o fracasos. Todo eso ocurre en la superficie, como el oleaje sobre el mar. Pero en el fondo, en el silencio profundo de nuestra conciencia, mora algo que no cambia: una presencia que observa, que siente, que desea simplemente ser . Volver al ser es volver a casa. Es recordar que no estamos aquí para cumplir expectativas ajenas ni para vivir vidas prestadas, sino para desplegar nuestra verdad, con coraje y humildad. Y esa verdad tiene una forma única de brillar: nuestra luz interior . Hablas de...