EL COMPROMISO NO ESTA DE MODA
Cuando el miedo al compromiso se viste de encanto: una reflexión sobre el smor tardío y la sutoestima Hay hombres que, a sus cincuenta años, aún no saben qué tipo de mujer quieren a su lado para envejecer. En un mundo que gira cada vez más rápido, donde la inmediatez se ha vuelto norma y el apego se vuelve líquido, algunas personas —sobre todo aquellas que siempre lo han tenido fácil en el terreno del amor— siguen sin aprender el valor de quedarse. El perfil se repite con demasiada frecuencia, el hombre eternamente guapo, el que nunca tuvo que esforzarse mucho para atraer mujeres, el que confunde deseo con amor y evita cualquier cosa que huela a profundidad emocional. Son los que vienen y van. Se asoman una o dos veces al año, buscando calor, compañía, comprensión... pero nunca se quedan. Y cuando se van, dejan la puerta entreabierta, como si el regreso estuviera garantizado. Detrás de ese vaivén no hay misterio, hay miedo. Un miedo al compromiso tan profundo que ni lo...
