EL RETORNO A DIOS
En algún punto del camino, nos fuimos llenando de ruido, prisas y cosas. Sin darnos cuenta, empezamos a medir la vida por lo que tenemos y no por lo que somos. El consumismo y el materialismo ocuparon tanto espacio que, poco a poco, muchas nos fuimos vaciando por dentro. No es que las cosas estén mal en sí mismas. El problema aparece cuando dejamos que lo material lo sea todo y olvidamos lo esencial: la fe, la esperanza y el sentido profundo de la vida. Desde esta mirada, ese exceso de distracciones nos ha ido alejando de Dios, no de forma brusca, sino silenciosa, casi imperceptible. Y en ese alejamiento, muchos han sentido confusión, vacío o desconexión interior. Tal vez el camino no sea rechazar el mundo, sino aprender a vivir en él sin perder lo más importante:reconocer la presencia de Dios en nuestra vida cotidiana. PUEDES APOYAR ESTE CONTENIDO HACIENDO UN DONATIVO EN DONATIVO - PAYPAL Puedes visitar mis canales de YouTube en ladiosaquetehabita1 ladiosaquetehabita2...
