✨Bajo el abrigo del Altísimo
El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Salmo 91:1 Hay momentos en los que el mundo exterior se vuelve demasiado ruidoso. Voces que se cruzan a la distancia, palabras que nacen y se pierden, miradas que dicen más de lo que deberían y pensamientos que vienen de fuera buscando un lugar donde quedarse. Pero no todo lo que llega hasta nosotros tiene que entrar. Y frente a todo ese ruido, el Salmo 91 no nos invita a luchar. Nos invita a habitar. Habitar al abrigo del Altísimo. Qué palabra tan hermosa: habitar. No entrar un instante cuando tenemos miedo y salir después. No buscar refugio únicamente cuando las cosas se complican. Habitar. Permanecer. Hacer de ese lugar nuestra casa. Y por eso, para mí, este versículo encuentra una imagen preciosa en el Cuatro de Espadas. El personaje de esta carta no está luchando. Las espadas están ahí, pero ella ha dejado de empuñarlas. Ha comprendido algo esencial: no todas las batallas tienen que ser librada...



