UNIÓN SAGRADA //PARTE I
En este artículo es importante la distinción entre el sexo banal y la unión sagrada esto es entender la energía sexual como fuerza sagrada
La energía sexual es una de las más poderosas que poseemos. No es solo un impulso biológico, sino una manifestación de energía creativa, vital y transformadora.
En tradiciones como el Tantra, el Tao o el Yoga Kundalini, esta energía se ve como una vía para elevar la conciencia y alcanzar estados de unión espiritual con uno mismo, con la pareja y con lo divino.
Cuando se practica con presencia, amor y respeto, el sexo se convierte en un acto sagrado, una forma de meditación, de comunión. No es solo cuerpo con cuerpo, sino alma con alma. En este tipo de encuentros:
Se despierta la compasión, la empatía y la devoción mutua.
Hay un intercambio de energías profundas que puede sanar heridas emocionales, reforzar la autoestima y conectar con el propósito.
Se cultiva la presencia, la entrega consciente y el placer como expansión espiritual, no como consumo.
El placer desconectado
En cambio, el sexo banal, el placer desconectado que se basa únicamente en el deseo físico o la búsqueda de placer inmediato, cuya consecuencia es la que desconectar al ser humano de su parte emocional y espiritual. Creean vínculos superficiales y a veces tóxicos, alimentando vacíos en lugar de llenarlos.
Además de generar una visión utilitaria del otro: el otro deja de ser un alma y se convierte en un objeto de placer. No se trata de juzgar a quienes optan por ese camino, sino de reconocer que algo profundo se pierde cuando se banaliza el acto sexual. El cuerpo guarda memoria. Si usamos esa energía sagrada de forma indiscriminada, podemos experimentar una pérdida de vitalidad, claridad emocional o sentido de propósito.
Beneficios de una conexión sexual profunda:
Cuando la sexualidad se vive con conciencia, intimidad y amor verdadero, ocurren cosas poderosas, se da un intercambio de prana (energía vital), que puede elevar la vibración de ambos y abrir centros energéticos (chakras). La pareja se convierte en un espacio de verdad, vulnerabilidad y evolución mutua. El placer no solo se da en el cuerpo, sino en el alma. No se busca un clímax rápido, sino un viaje de conexión y entrega. Muchas personas describen momentos de éxtasis sagrado, donde desaparece la separación entre “yo” y “tú”.
¿Cuál es nuestro reto actual? si tenemos en cuenta que vivimos en una cultura de lo rápido, lo fácil y lo desechable. Esto hace que el vínculo profundo, el compromiso emocional y el crecimiento espiritual en pareja sean cada vez más raros, pero no imposible. La clave está en vivir desde la autenticidad, aunque eso implique ir contra corriente.
Preservar el sexo como un acto sagrado es un acto de amor hacia ti misma/o y hacia lo que significa realmente amar a otro ser humano.
No es fácil sostener esa verdad en un mundo que muchas veces banaliza el amor, pero hacerlo te pone en el camino del alma, donde las relaciones no se “consumen”, sino que se construyen, se habitan y se honran.
A continuación, te comparto prácticas y caminos que puedes comenzar a cultivar desde ahora, contigo misma/o, y que luego se pueden expandir a una relación de pareja sagrada:
1. Cultiva tu energía sexual desde la presencia (sexualidad consciente en solitario)
La sexualidad sagrada empieza por ti. Puedes explorar tu energía sexual como una forma de conexión espiritual contigo, no como una descarga.
Práctica: Autoexploración sagrada
Crea un espacio íntimo, con luz tenue, música suave, aroma agradable.
Pon una intención: no se trata de llegar a un orgasmo, sino de sentirte, escucharte, acariciarte con presencia y respeto.
Respira profundamente, conecta con tu corazón, y permite que el placer surja sin expectativas.
Observa cómo cambia tu energía al no apresurarte ni exigirte nada.
Esto fortalece tu magnetismo, tu amor propio, y te ayuda a sanar heridas pasadas o bloqueos sexuales.
2. Ejercicios energéticos: despierta tu energía vital
Practicar técnicas que movilicen tu energía te ayuda a mantener tu vibración elevada y a desbloquear tu cuerpo energético.
Prácticas útiles:
Respiración tántrica o circular: te conecta con tu cuerpo y tus centros energéticos.
Movimiento consciente (danza libre, yoga kundalini, qigong): mueve tu energía sexual desde el chakra raíz hacia el corazón y la corona.
Baños de luna o rituales con la naturaleza: refuerzan tu conexión con lo cíclico, lo femenino/masculino sagrado.
3. Cultivar el corazón y el compromiso emocional
El sexo sagrado sin apertura emocional no tiene base. Trabaja en el autoamor, la honestidad emocional y la vulnerabilidad.
Prácticas recomendadas:
Escritura íntima: escribe cartas a tu alma, a tu futuro/a compañero/a de vida, o a tus miedos. Te aclara.
Meditación del corazón: lleva tu atención al centro del pecho, respira ahí y siente qué necesita tu corazón. Habita ese espacio.
Visualizaciones de pareja sagrada: imagina cómo sería ese vínculo profundo, no desde la carencia, sino desde la plenitud.
4. Cuando llegue la pareja: crear una unión sagrada
Cuando estés con alguien que esté dispuesto a caminar contigo en profundidad, pueden comenzar con prácticas como:
Mirada consciente (eye gazing): mirarse a los ojos en silencio durante unos minutos. Genera una intimidad muy poderosa.
Respirar en sincronía: sentarse frente a frente y coordinar la respiración. Une cuerpos y almas.
Rituales de entrega mutua: crear pequeños actos simbólicos para honrar el vínculo (una vela, una intención, una palabra sagrada).
Sexo como meditación: estar plenamente presentes, sin buscar el clímax, solo sintiendo, conectando, respirando juntos. A veces esto es más poderoso que cualquier orgasmo.
Y recuerda, la conexión sagrada comienza en ti, no necesitas esperar a una pareja para vivir todo esto. Puedes convertir tu vida diaria en un acto de amor sagrado: comer con conciencia, hablar con verdad, habitar tu cuerpo con gratitud, elegir vínculos desde la autenticidad.
✨REGALO✨
Ritual de conexión con tu energía sagrada
1. Invocación – Preparar el espacio (5-10 min)
Intención: Entrar en un espacio sagrado, fuera del tiempo.
Elige un lugar tranquilo donde nadie te interrumpa.
Limpia el espacio con incienso, palo santo o simplemente abre una ventana.
Prepara elementos sagrados: vela, cuarzo, flor, cuenco, pluma, etc.
Coloca música suave (opcional) y enciende la vela.
Si quieres, di en voz alta:
“Hoy me conecto con mi energía vital, creadora, amorosa y sagrada. Honro mi cuerpo, mi alma y el amor que soy.”
2. El cuerpo – Despertar la presencia física (10-15 min)
Intención: Habitar tu cuerpo con conciencia.
Cierra los ojos y haz respiraciones profundas, llevando el aire hacia el vientre.
Comienza un movimiento libre: danza intuitiva, estiramientos suaves, tocar tu piel lentamente.
Siéntete desde adentro, sin juzgar. Percibe dónde hay tensión, placer, vacío, gozo.
Puedes tocar tu cuerpo con amor, sin apuro, desde los pies hasta la cabeza, como si te redescubrieras.
3. La energía – Activación sexual consciente (10-15 min)
Intención: Sentir tu energía sexual no como descarga, sino como fuerza creativa.
Pon una mano en tu corazón y otra en tu bajo vientre (chakra raíz o sexual).
Respira visualizando que una energía cálida se enciende allí como una llama.
Haz respiración tántrica: inhala desde el suelo pélvico, sube el aire por la columna hasta el corazón; exhala bajando la energía.
Si lo sientes, puedes tocarte íntimamente sin buscar el orgasmo. Sólo sentirte. Si llegas a él, que sea desde la devoción, no desde el deseo mecánico.
4. El corazón – Apertura emocional (10 min)
Intención: Unirte contigo misma/o desde el amor y la verdad.
Siéntate o recuéstate con las manos en el corazón.
Repite en voz baja:
“Me amo tal como soy. Soy sagrada/o. Soy suficiente. Honro mi cuerpo. Honro mi alma.”
Visualiza a tu pareja sagrada futura (si lo deseas). No como un salvador, sino como un espejo. Siente su presencia amorosa.
Puedes escribir en un diario lo que sientas: miedos, deseos, gratitud, intuiciones.
5. Cierre – Integración y gratitud (5 min)
Intención: Volver al presente con la energía alineada.
Apaga la vela con gratitud. Agradece a tu cuerpo, tu alma, tu energía sexual.
Coloca una mano sobre tu corazón y otra sobre tu bajo vientre.
Di:
“Integro todo lo que soy. Soy fuente de amor. Me permito vivir relaciones profundas, verdaderas y conscientes.”
***Extra: puedes usar objetos de anclaje
Un cuarzo rosa o rojo para sostener durante el ritual.
Un cuaderno ritual donde anotar todo lo que vayas sintiendo.
Una canción sagrada que te conecte (puedo recomendarte algunas si quieres).
✨Ritual de conexión con tu energía sagrada✨ (versión cristiano-chamánico-astrológica)
1. Invocación – Abrir el espacio con lo divino y la tierra
Cristiano:
Haz la señal de la cruz. Puedes decir:
“Dios mío, Creador del amor y de la vida, que tu presencia me guíe en este acto de unión conmigo. Espíritu Santo, llena mi ser de luz y verdad.”
Chamánico:
Llama a los 4 elementos y direcciones:
Este (aire) – mente clara
Sur (fuego) – pasión y poder
Oeste (agua) – emociones y sanación
Norte (tierra) – enraizamiento y estabilidad
Puedes decir: “Madre Tierra, sostén mi cuerpo. Padre Cielo, guía mi espíritu. Me abro al viaje sagrado.”
Astrológico:
Mira el cielo esa noche o siente en qué fase lunar estás.
Si es luna nueva: ideal para sembrar una intención amorosa.
Si es luna llena: potencia la energía sexual y la expansión.
Puedes decir:
“Me alío con los ritmos celestes. Lo que es arriba es abajo. Soy un canal entre el cielo y la tierra.”
2. El cuerpo – Templo sagrado de Dios y la Tierra
Cristiano:
Recuerda que tu cuerpo es templo del Espíritu Santo (1 Cor 6:19). Acarícialo con gratitud y reverencia.
Chamánico:
Imagina que eres parte de la naturaleza: raíz, río, fuego, montaña. Danza con libertad, como un animal sagrado. Puedes invocar tu animal de poder.
Astrológico:
Conecta con tus signos zodiacales dominantes, y práctica movimientos vigorosos o tacto lento, suave o contacto profundo, emocional
3. La energía – Activación desde la fuente divina y vital
Cristiano:
Puedes imaginar al Espíritu Santo descendiendo como fuego suave sobre tu coronilla y llenándote de luz. Si lo sientes, reza en silencio mientras respiras:
“Creador divino, purifica mi energía sexual. Hazla canal de amor y no de ego.”
Chamánico:
Visualiza una serpiente o luz roja ascendente desde la raíz (chakra base). Sube hasta el corazón.
Respira como si inhalaras desde la tierra y exhalaras hacia las estrellas.
Astrológico:
Piensa en tu Marte (acción sexual) y tu Venus (placer y amor). Observa cómo se sienten hoy esas energías dentro de ti.
4. El corazón – Apertura a lo sagrado
Cristiano:
Coloca tus manos sobre el corazón. Puedes recitar el Salmo 139:
“Tú me sondeas y me conoces… Te doy gracias porque me hiciste de forma maravillosa.”
Visualiza a Jesús o María irradiando luz sobre ti, bendiciendo tu amor propio.
Chamánico:
Ofrece tu energía al fuego (puede ser simbólico).
Di: “Entrego mis miedos, llamo a mi verdad. Que mi corazón sea medicina para mí y para otros.”
Astrológico:
Conecta con tu Luna natal: ella representa tus emociones profundas. Siente qué necesita hoy. Dale espacio.
5. Cierre – Integración en cuerpo, alma y cosmos
Cristiano:
Agradece en silencio o con una oración personal. Puedes decir:
“Gracias, Señor, por recordarme que soy templo de amor. Que mi vida sea reflejo de tu luz.”
Chamánico:
Toca el suelo con tus manos. Devuelve a la Tierra cualquier exceso de energía.
Di: “Camino en belleza. Camino en verdad.”
Astrológico:
Cierra visualizando una constelación que te inspire (como Orión, Venus, la Osa Mayor).
Siente que eres parte del gran todo.
MIS LIBROS
✨LA sabiduría del tarot y la biblia, un camino hacia la luz
✨Los tesoros perdidos de la humanidad
✨La Luz que lo inunda todo, el retorno al ser
Comentarios
Publicar un comentario
Sé amable y respetuoso en los comentario. Los aportes constructivos son bienvenidos.