LOS COLECCIONISTAS DE MUJERES EN REDES
Años atras— decidí cerrar todas mis redes sociales. Facebook, Instagram, Twitter… desaparecí. Y no fue por moda, ni por detox digital. Fue por algo más profundo: estaba harta de una forma muy sutil (o no tanto) de machismo que me encontraba constantemente.
Me refiero a ese fenómeno que yo llamo el coleccionismo de mujeres.
Hombres con perfiles llenos de mujeres. Cientos. Miles. ¿Quiénes son? ¿Qué sentido tiene tener agregadas a tantísimas mujeres con las que probablemente no hay ningún vínculo real? ¿Por qué esa necesidad de acumular presencias femeninas como si fueran medallas o cromos?
Cada vez que recibía una solicitud, por costumbre, iba a ver quién era. Porque yo comparto cosas que tienen que ver con el despertar de conciencia, con el respeto, con la energía. No es contenido superficial. Me interesa saber quién está al otro lado. Y más de una vez me topaba con esos perfiles donde no ves ni una idea, ni una emoción, ni una intención clara… solo mujeres. Mujeres. Mujeres. Como si fuéramos parte de un catálogo. Y eso me revienta.
No entiendo ese coleccionismo, pero sí lo reconozco: es una forma de sexismo normalizado. Una forma de ver a las mujeres como número, como decoración digital, como trofeo. Y me resulta repulsivo.
Por eso cerré todo.
Y fue un descanso. Un volver a mí. Escribí, creé, viví. Sin likes. Sin notificaciones.
Luego, cuando publiqué mis libros y empecé a grabar para YouTube, volví a abrir algunos perfiles. Pero con otra actitud. Hoy solo los uso como medio para compartir. No miro quién está ni cuántos me siguen. No me interesa. No colecciono personas. No participo en ese juego.
Este post no es un juicio, pero sí una observación. Una invitación a mirar con más conciencia cómo usamos las redes, qué tipo de vínculos buscamos… y desde dónde.
Porque sí: coleccionar personas también es una forma de deshumanizarlas.
✨La Luz que lo inunda todo, el retorno al ser

Comentarios
Publicar un comentario
Sé amable y respetuoso en los comentario. Los aportes constructivos son bienvenidos.