CUANDO DIOS NOS QUITA NO ES CASTIGO ES REDIRECCIÓN

Dios nos llama de vuelta… a su manera
Hay momentos en la vida en los que, sin previo aviso, algo que amábamos profundamente desaparece. Una relación se rompe, una oportunidad se esfuma, un plan se desmorona. Y mientras el dolor nos inunda, podemos llegar a preguntarnos: ¿Por qué, Dios?

Pero, ¿y si eso que perdimos no era castigo, sino redirección? ¿Y si lo que Dios quitó era precisamente lo que nos estaba desenfocando de nuestro propósito?

Cuando nos desviamos del camino, Dios no siempre usa una voz audible para advertirnos. Muchas veces, habla a través de lo que nos duele. ¿Por qué? Porque sabe que a veces lo único que puede detenernos es sacudir lo que más nos está atando.

Es en ese momento —cuando lo que usábamos como escape desaparece— cuando quedamos frente a nosotros mismos, frente a nuestra realidad espiritual, y, sobre todo, frente a Él. Entonces, entendemos que estábamos sosteniéndonos de lo incorrecto, y que nuestra seguridad no estaba en Dios, sino en una persona, en un hábito, en una rutina o incluso en una ilusión y es que  aferrarse puede der peligroso.

Cuando nos aferramos a lo que Dios nos está pidiendo soltar, vivimos con el alma dividida. Queremos seguirle, pero con condiciones. Queremos avanzar, pero cargando con cosas que ya no caben en nuestro propósito. Y en su amor, Dios no lo permite.

Por eso, a veces nos “despoja” para purificarnos. Nos “quita” para realinearnos. Nos “deja solos” para que entendamos que no necesitamos nada ni a nadie más que Su presencia. Y cuando esto sucede, no es para destruirnos, sino para reconstruirnos desde un cimiento más firme.

Lo que usamos para evasión, dios lo expone: muchos nos refugiamos en relaciones, entretenimiento, trabajo, productividad… y hasta en “
buenas obras,  sin darnos cuenta de que estamos huyendo de algo más profundo: de mirar hacia dentro, de confrontarnos, de sanar, de obedecer. Dios, en su gracia, nos confronta para restaurarnos.

Cuando Él te quita algo que amas, no lo hace por crueldad. Lo hace porque te ama lo suficiente como para no dejarte vivir engañado. Para que vuelvas. Para que lo pongas a Él primero.

¿Y Después?

Después de esa pérdida, ese vacío, ese proceso doloroso… llega la claridad. Vemos con otros ojos. A veces no entendemos de inmediato, pero con el tiempo comprendemos: que si  eso no se hubiera ido, yo no estaría aquí. No estaría tan cerca de Dios. No estaría tan libre.


PUEDES APOYAR ESTE CONTENIDO HACIENDO UN DONATIVO EN 

Puedes visitar mis canales de YouTube en

ladiosaquetehabita1

ladiosaquetehabita2

📕MIS LIBROS 

✨LA sabiduría del tarot y la biblia, un camino hacia la luz


✨Los tesoros perdidos de la humanidad


✨La Luz que lo inunda todo, el retorno al ser


✨ Poemas al Alba


✨Con cariño
ladiosaquetehabita ✨ 



Comentarios

Entradas populares